No habrá pruebas de conducción — pero el simple hecho de que el nuevo Bentley Flying Spur haga por fin su debut físico en Japón ya es noticia. El 21 de agosto, la berlina inicia una gira por siete concesionarios oficiales del país. Aun así, no conviene precipitarse: no se trata de un lanzamiento comercial, sino de un escaparate. Bentley recibe pedidos japoneses desde el 3 de junio, y los clientes no recibirán su coche hasta el cuarto trimestre de 2026 — la producción arranca en Crewe en septiembre.
El mayor golpe visual ya ha generado su propia oleada de titulares: por primera vez desde 1962, una berlina Bentley abandona los faros dobles a favor de un único bloque óptico. También ha cambiado la parrilla, los pilotos traseros y la tapa del maletero — el frontal es casi irreconocible.
Pero lo que realmente ha captado la atención de Japón es el regreso del Flying Spur S. Su V8 de 4,0 litros trabaja junto a un motor eléctrico y suma 680 CV y 930 Nm combinados, con una batería de 25,9 kWh. El 0 a 100 km/h se cubre en 3,7 segundos, y la velocidad máxima llega a 308 km/h. El chasis incorpora tracción total activa, Bentley Dynamic Ride, dirección en las ruedas traseras y, novedad para el S, un diferencial autoblocante electrónico (eLSD).
Podría pensarse que eso lo convierte en el buque insignia. No es así: el S de 680 CV está lejos de ser el tope de gama. El Flying Spur estándar con el sistema High Performance Hybrid iguala esos 680 CV, mientras que el Flying Spur Speed lo supera con 782 CV y 1.000 Nm. Es decir, la letra S aquí no indica la potencia máxima, sino un ajuste de chasis más deportivo y una actitud propia — bueno saberlo antes de perderse entre versiones.
La aclaración llega en buen momento. En junio, la mayoría de los medios japoneses titularon precisamente con los 680 CV y el cambio a la óptica única, sin profundizar mucho más. Ahora la noticia pasa de lo técnico a lo comercial: el coche llega físicamente a los showrooms japoneses mientras los clientes siguen esperando sus pedidos.
Mientras tanto, Bentley prepara un giro mucho más profundo: su primer SUV eléctrico de serie, que se sumará al Flying Spur, el Continental GT y el Bentayga como modelo independiente. En ese contexto, el Flying Spur actual parece una fórmula de transición para la marca — el gran V8 sobrevive, pero ya solo funciona dentro de un tren motriz electrificado.
Lo importante no es el inicio de la gira por concesionarios el 21 de agosto, sino el arranque de las entregas en el cuarto trimestre. Entonces se sabrá qué versiones del Flying Spur llegan realmente a los primeros clientes japoneses y cómo quedará configurada la gama local.