El desembarco europeo de Rivian dejó de ser pura especulación: el propio consejero delegado confirmó a Auto Express que el Reino Unido forma parte de los planes de la marca, y que el primer modelo en llegar será el crossover eléctrico de tamaño medio R2. Lo que sigue sin existir es un calendario. Y eso es justo lo que separa esta etapa de un anuncio de ventas en toda regla: la dirección ya está marcada, pero la producción todavía tiene que ponerse a la altura de la ambición.
En Estados Unidos, el R2 ya no es un concepto, sino una realidad: las entregas públicas comenzaron el 9 de junio de 2026. Eso sí, entrar en el club no sale barato: la versión de lanzamiento Performance with Launch Package cuesta 57.990 dólares. La versión más asequible, R2 Standard Long Range, a 48.490 dólares, no llegará hasta la primera mitad de 2027, y la variante de unos 45.000 dólares que Rivian lleva tiempo prometiendo queda aplazada hasta finales de 2027. Así que la cifra de «menos de 45.000 dólares» que recoge Auto Express describe un futuro acabado de acceso, no un coche que hoy mismo se pueda comprar.
Preguntado por una competencia europea más dura, Scaringe respondió sin rodeos: «Más nos vale estar preparados». A continuación explicó cómo cree que Rivian puede diferenciarse en medio de tantos eléctricos: «Hay muchos coches de marcas distintas, quizá con un diseño ligeramente diferente, pero en conjunto parecen iguales y no se sienten realmente distintos entre sí».
«Como aficionado a los coches, lo echo un poco de menos, porque me encantaba la época en la que marcas distintas miraban el mismo segmento de formas completamente distintas. Se notaba la personalidad, se veían equipos con puntos de vista diferentes. Dicho de forma sencilla, los coches parecen gominolas: son prácticamente todos iguales. Por eso intentamos no ser eso».
Tras el R2, la compañía planea llevar a Europa el R3, más compacto, y el R3X, con tres motores. Pero el propio Scaringe reconoce sin tapujos que cualquier crecimiento adicional depende primero del éxito del R2: «El elemento de 'apostarlo todo por la empresa' consiste en que estamos construyendo una capacidad de ingeniería enorme para sostener la transformación en un negocio mucho más grande. Y solo podemos convertirnos en un negocio mucho más grande con un producto como el R2. Por eso el R2 tiene que triunfar, para sostener cómo está construida Rivian».
Las cifras dejan claro el tamaño de esa apuesta. En 2025, Rivian entregó 42.247 vehículos, y en julio elevó su previsión para 2026 hasta 65.000-70.000 unidades. El extremo superior supone un crecimiento de en torno al 66% respecto al año anterior. En el segundo trimestre, la compañía ya entregó 12.194 vehículos, el primer resultado que incluyó al R2.
El siguiente paso es la planta de Georgia. Rivian ha elevado la capacidad prevista de su primera fase de 200.000 a 300.000 vehículos al año, con el inicio de la producción para clientes previsto para 2028. La planta debe fabricar el R2, una futura versión robotaxi y el R3, y la compañía la considera oficialmente la base de su expansión global.
Por eso la horquilla de 2028-2029 que maneja Auto Express para el debut europeo encaja bastante bien con el calendario de la nueva planta. Pero de momento sigue siendo una estimación del medio, no una fecha confirmada por Rivian. El próximo hito realmente comprobable será un calendario europeo oficial para el R2, con mercados, especificaciones y precios locales.