Fíjese bien: parece un eléctrico, se conduce como un eléctrico en el día a día, y sin embargo esconde un motor de gasolina bajo el capó. Volkswagen ha presentado el nuevo ID.ERA 8X en el 29º Salón del Automóvil de Chengdu, un gran híbrido en serie desarrollado por la joint venture SAIC Volkswagen específicamente para el mercado chino. El modelo ya se había mostrado formalmente durante el verano, así que Chengdu marca su primera aparición pública, no un estreno mundial.
Con 5.020 mm de longitud y una distancia entre ejes de 2.970 mm, el ID.ERA 8X está pensado estrictamente para cinco plazas. Frente al ID.ERA 9X de seis plazas, es 187 mm más corto y con una distancia entre ejes recortada en 100 mm: la apuesta no es una tercera fila, sino un habitáculo y un maletero más generosos. En la unidad de exposición, esto se completa con acabados oscuros, llantas negras y pinzas de freno rojas.
El sistema de propulsión gira en torno a un motor turbo EA211 de 1,5 litros que funciona exclusivamente como generador y desarrolla 105 kW. El motor eléctrico trasero puede entregar hasta 220 kW, y las versiones con tracción total suman un segundo motor delantero. Los compradores podrán elegir entre baterías de 51,1 y 65,2 kWh.
Y aquí es donde el 8X juega su mejor baza. Con la batería más pequeña se declaran 260–275 km de autonomía eléctrica bajo el ciclo WLTC, y 330–345 km con la grande. Bajo el más optimista ciclo chino CLTC, esas cifras superan los 340 y 400 km respectivamente, con una autonomía total —incluyendo gasolina— declarada de más de 1.400 y 1.500 km. En la práctica, esto permite usar el gran híbrido como un eléctrico puro en la mayoría de los trayectos diarios, sin depender de un punto de carga en los viajes largos.
El ID.ERA 8X también incorpora un control digital del chasis VMC, suspensión neumática de doble cámara y un sistema de detección anticipada de irregularidades en el asfalto. En el interior hay una pantalla de 15,6 pulgadas con resolución 2.5K y paneles Smart Surface ocultos que, apagados, se funden visualmente con el resto del acabado.
Volkswagen todavía no ha anunciado un precio oficial para el ID.ERA 8X. Las cifras de unos 250.000 yuanes que circulan en medios chinos son, por tanto, simples estimaciones, no un precio de fábrica. Tampoco hay nada confirmado sobre su venta en Rusia: por ahora, ese plan sencillamente no existe.