En el 29º Salón del Automóvil de Chengdu, BYD por fin destapó algo que los seguidores de la marca esperaban desde la primavera: el interior completo del Fangchengbao Formula S GT. La marca ya había mostrado el exterior de este familiar eléctrico tipo shooting brake en abril, en el Salón de Pekín, así que llamar a esto una primicia mundial del modelo completo sería impreciso. Pero Chengdu acaba de revelar la parte que seguía oculta hasta ahora.
Los periodistas de Tarantas.News conocieron el coche en persona en Chengdu. Las fotografías muestran un habitáculo claro con un cuadro de instrumentos digital independiente, una gran pantalla central y un volante de forma poco habitual. El fabricante estrena aquí su nuevo ecosistema BYD 2.0: el habitáculo incorpora interfaces magnéticas, roscadas y de tipo PIN para conectar accesorios adicionales.
El S GT mide 5.025 mm de largo —o 5.095 mm con el enganche de remolque opcional—, 1.967 mm de ancho y una distancia entre ejes de 2.960 mm. La versión de tracción trasera monta un motor eléctrico de 300 kW, unos 408 CV. En la variante de tracción total, el motor delantero entrega 190 kW y el trasero 300 kW: en total, 490 kW, es decir, unos 666 CV.
Y ahí es donde empieza la verdadera disyuntiva. El S GT monta una batería de 92,093 kWh y, según la versión, puede recorrer 730, 800 u 850 km bajo el ciclo CLTC. Conviene aclarar que los 900 km que aparecen en algunos artículos sobre la gama completa corresponden a la berlina Formula S, no al familiar que vemos aquí. Autonomía o potencia: los compradores tendrán que decidirse por una de las dos.
Un día antes de la apertura del salón, China comenzó a aceptar reservas para el Formula S y el S GT, con un rango de precios conjunto de entre 230.000 y 280.000 yuanes —unos 33.900 a 41.200 dólares—. Se trata, eso sí, del precio de reserva chino para toda la gama; cómo se reparte esa cifra entre las distintas versiones del S GT todavía no se ha revelado. Se espera que la producción en serie y las primeras entregas arranquen en septiembre.
El concepto en sí resulta más interesante que cualquier cifra: en lugar de otro SUV descomunal, BYD propone un familiar eléctrico de cinco metros —y obliga a elegir entre la máxima autonomía y el conjunto bimotor más potente. A juzgar por las especificaciones, aquí no habrá término medio.