En el 29.º Salón Internacional del Automóvil de Chengdu, WEY colocó dos flamantes crossovers insignia uno junto al otro —el V9X y el V8X— y de inmediato quedó claro cuál importa más para los compradores rusos. El V8X ya ha llegado a los clientes chinos: cinco versiones, precios oficiales desde 239.800 hasta 315.800 yuanes. Con las bonificaciones temporales, el precio de entrada baja a 226.800 yuanes.
El V8X es un híbrido enchufable de cinco plazas, y las cifras impresionan de verdad. En las versiones tope de gama, el sistema Super Hi4 llega a entregar hasta 500 kW y 930 Nm, una batería de 66,6 kWh permite hasta 402 km de autonomía cien por cien eléctrica según el ciclo CLTC, y la autonomía combinada total alcanza los 1.659 km. Sumen una arquitectura de 800 voltios, carga de hasta 6C, suspensión neumática y eje trasero direccional, y el resultado está lejos de ser una opción de entrada.
Pero es el V9X, situado justo al lado, el que realmente debería captar la atención del comprador ruso. La oficina rusa de GWM ya lo ha confirmado: el modelo llega este otoño de 2026. La versión para el mercado ruso incorpora un habitáculo de seis plazas, tracción total, un motor turbo de 2,0 litros y una transmisión híbrida; la potencia máxima declarada es de 598 CV y 862 Nm. El 0 a 100 km/h se resuelve en solo 4,9 segundos. Una batería de 55,4 kWh está pensada para una autonomía eléctrica de hasta 270 km según el ciclo europeo declarado por el fabricante.
En China, el V9X arranca en 331.800 yuanes. Pero no hay que tomar esa cifra como una previsión del precio ruso: el precio local incluirá impuestos, certificación, logística y otros costes. Para comparar, el WEY 80, que ya se vende oficialmente en Rusia, arranca en un precio bastante más alto. GWM promete anunciar el precio ruso del V9X más cerca del lanzamiento.