Tres toneladas de acero acelerando como un deportivo suena a cuento de marketing. Pero en el stand de TANK en el Salón del Automóvil de Chengdu, resulta que no hay nada de cuento: es realidad de producción en serie.
Las estrellas del stand son el TANK 400 Hi4-Z y el TANK 500 Hi4-Z, híbridos enchufables sobre chasis de largueros cuyas cifras no solo superan a las versiones normales de estos modelos, sino que pertenecen a otra liga completamente distinta. Al lado, más discreto, espera el TANK 300, el miembro más compacto de la familia, pero hoy no es su día.
El sistema Hi4-Z combina un motor turbo de gasolina de 2,0 litros montado longitudinalmente con dos motores eléctricos y una transmisión híbrida DHT de tres velocidades. Juntos entregan 635 kW, unos 864 CV, en el TANK 400 Hi4-Z, con un par máximo de 1.195 Nm. Y aquí es donde se pone interesante: con un peso en vacío de casi 2,95 toneladas, este todoterreno de líneas angulosas acelera de 0 a 100 km/h en apenas 4,3 segundos, un ritmo similar al de muchos sedanes deportivos que no tienen que arrastrar un chasis de largueros y ejes rígidos.
Una batería de 59,05 kWh permite recorrer hasta 200 km solo con electricidad. La arquitectura funciona a 800 voltios, con una potencia de carga rápida de hasta 163 kW: pasar del 30 al 80% toma unos 15 minutos. En China, la versión Hi4-Z parte de 319.800 yuanes, unos 44.500 dólares.
Justo al lado se encuentra el TANK 500 Hi4-Z, con prácticamente el mismo conjunto motopropulsor: los mismos 635 kW (864 CV), el mismo par de 1.195 Nm. Su batería de 59,05 kWh estira la autonomía eléctrica hasta los 201 km. El coche en sí es notablemente más grande — 5.078 mm de largo —, y su peso en vacío se acerca a las tres toneladas.
El carácter de estos dos modelos no podría ser más distinto, y esto no es solo discurso publicitario. El TANK 500 juega la carta ejecutiva: cromados, óptica elaborada, habitáculo de cuero, pantallas grandes. El TANK 400 va justo por el camino contrario — carrocería vertical, rueda de repuesto exterior, pasos de rueda voluminosos y neumáticos todoterreno. Uno se viste para una gala. El otro se mete en el barro.
Para la marca TANK, el sistema Hi4-Z se ha convertido en una forma de transformar pesados todoterrenos sobre chasis de largueros en máquinas con aceleraciones propias de deportivos, sin renunciar a la posibilidad de circular con electricidad cada día. El 400 Hi4-Z en particular resulta una pieza de ingeniería fascinante: por fuera, sigue siendo el mismo todoterreno anguloso conocido en todo el mundo. Por dentro, esconde un tren motriz que supera a la mayoría de los deportivos de serie. Recuerde esta combinación de cifras: casi tres toneladas, y 4,3 segundos hasta los cien.