Alargar un crossover eléctrico, añadir una tercera fila y sumar peso debería recortar la autonomía. El Tesla Model Y L acaba de hacer lo contrario. La versión larga de seis plazas supera ahora al Model Y Premium AWD convencional: Tesla anuncia en Estados Unidos 332 millas EPA, unos 534 km. El Model Y Premium con tracción total se queda oficialmente en 327 millas, aproximadamente 526 km.
Y ya no es la cifra con la que el coche llegó al mercado estadounidense. En julio, Tesla estimaba de forma preliminar 325 millas para el Model Y L, unos 523 km. Ahora gana 7 millas — alrededor de 11 km, algo más de un 2%. ¿Parece poco? Sí. Lo interesante es qué coche acaba de superar la versión más grande.
El Model Y L mide unos 4.968 mm de largo frente a los 4.790 mm del Model Y Premium normal. El peso en vacío ronda los 2.092 kg, frente a 2.029 kg. Es decir, el seis plazas es aproximadamente 178 mm más largo y 63 kg más pesado. La física debería pasar factura. Sin embargo, su autonomía oficial sigue siendo unos 8 km mayor.
Además, el Model Y L no es simplemente una carrocería estirada para inflar la ficha técnica. Tiene tres filas y seis plazas, tracción total Dual Motor y acelera de 0 a 60 mph, unos 97 km/h, en 4,4 segundos. La potencia máxima de Supercharging llega a 250 kW y Tesla afirma que puede recuperar hasta 172 millas, alrededor de 277 km, en 15 minutos bajo condiciones adecuadas.
Las ruedas esconden otra sorpresa. Con llantas de 20 pulgadas, el Model Y L está certificado en 328 millas EPA, unos 528 km. Frente a las llantas estándar de 19 pulgadas, la pérdida es de solo 4 millas, aproximadamente 6 km. En el Model Y Premium AWD convencional, las ruedas grandes penalizan más la autonomía.
Pero no hay milagros sin letra pequeña. Tesla cobra caro el espacio extra y esa eficiencia. El Model Y L Premium Launch Series parte de $61.990 en Estados Unidos. Con los cargos obligatorios de Destination y Order Fees, Tesla sitúa la factura en $63.630 antes de impuestos y otros cargos.
Europa, de momento, solo puede mirar. El Model Y L todavía no se vende oficialmente allí y no existe un precio ni una especificación europea independiente. Por eso los 534 km EPA de Estados Unidos no pueden presentarse directamente como una futura cifra WLTP: los métodos de medición son distintos.
El Model Y L también arrastra una historia bastante menos agradable en China. Algunos propietarios se quejan de hundimiento en la suspensión trasera y de desgaste irregular de los neumáticos. Tesla no ha reconocido públicamente el problema como un defecto de serie, así que no hay base para relacionar esas quejas con el lanzamiento estadounidense o con la nueva cifra EPA.
El resultado roza la paradoja: 178 mm más de carrocería, una tercera fila y unos 63 kg extra no impiden que el Model Y L supere en autonomía a un Model Y comparable con tracción total. Para el comprador estadounidense, la pregunta «¿llegará?» pasa a segundo plano. La más dolorosa ahora es si seis plazas justifican más de $63.600 antes de impuestos.