Hyundai enseña a los eléctricos silenciosos a rugir, petardear y temblar

Hyundai enseña a los eléctricos silenciosos a rugir, petardear y temblar
B. Naumkin
Dmitry Yakin
Autor: Dmitry Yakin

El jefe de I+D de Hyundai quiere que el próximo N eléctrico ralentí, petardee y vibre como un GTI. ¿Falso? Claro. Y a la gente le encanta.

Hyundai redobla la apuesta por una idea de la que hasta sus propios fans se reían no hace mucho: marchas artificiales, rugido sintético de motor y un alma de combustión metida dentro de un eléctrico. Después de que el Ioniq 5 N se convirtiera en una auténtica revelación, los coreanos quieren ir más lejos — hasta hacer que el coche tiemble bajo el conductor, como un GTI ronroneando al ralentí.

Manfred Harrer, jefe global de I+D de Hyundai, declaró a Autocar: «En la próxima generación de estos coches quiero hacerlo todavía más realista. Quiero llevarlo más lejos».

Según Harrer, el arsenal sumará ralentí simulado, “petardeos” de escape y vibración en el habitáculo — así es como los coreanos piensan llevar la implicación del conductor al «siguiente nivel».

A primera vista suena absurdo: el eléctrico se valora precisamente por el silencio, el par instantáneo y la ausencia de pausas mecánicas. Pero el Ioniq 5 N enseñó otra cosa. Al comprador no le faltaba velocidad. Le faltaban sensaciones. Los cambios simulados, el corte de par para imitar «marchas virtuales» y el sonido del motor le devuelven al conductor sus referencias familiares — cuándo pisar, cuándo levantar, dónde el coche está al límite.

Harrer no oculta que es un juego con las emociones: «Hay tantas ideas sobre cómo llevarlo más allá, pero todo va de experiencia. Muchos dicen que es falso, pero a la gente le gusta, y en eso hay cierta belleza — ¿por qué no jugar con ello? No somos los chicos serios de Porsche. Nosotros somos diversión al volante». Los prototipos, añade, ya están funcionando.

Los futuros N eléctricos pasarán a la plataforma IMA. El propio Harrer no la llama revolución, sino «una evolución enorme»: la arquitectura de 800 voltios se mantiene, pero los ingenieros pulen carga, eficiencia y control térmico. Para los eléctricos rápidos este último punto es cuestión de vida o muerte — sin refrigeración estable, toda esa potencia se convierte en una atracción de una sola aceleración. El debut de IMA está previsto para alrededor de 2028, en la segunda generación del Ioniq 5.

Hyundai se ha quedado de facto con un nicho en el que el eléctrico deja de ser un mero gadget rápido. Porsche, Mercedes-AMG y BMW M ya miran en la misma dirección, pero los coreanos llegaron antes — convirtieron la emoción «falsa» en una herramienta que funciona. Y la pregunta ya no es si es falsa o no. La pregunta es otra: ¿querrá el conductor seguir sintiendo el coche con el cuerpo, cuando el motor haya callado para siempre?

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