El ID.4 se apaga y su relevo por fin escucha lo que pedían los conductores

El ID.4 se apaga y su relevo por fin escucha lo que pedían los conductores
A. Krivonosov
Dmitry Yakin
Autor: Dmitry Yakin

El ID. Tiguan entierra los números fríos, recupera botones de verdad y un nombre familiar, y con hasta 572 km de autonomía podría hacer despegar por fin al SUV eléctrico de VW.

Volkswagen por fin ha hecho lo que todos esperaban — y, al parecer, reconoce su propio error. El ID.4 eléctrico se despide. En su lugar llega el ID. Tiguan. Y no se trata de un simple lavado de cara, sino de un giro de 180 grados en toda la estrategia de la marca.

Los compradores estaban hartos de las cifras sin rostro. La familia ID., con sus índices fríos, nunca llegó a resultar cercana — y ahora VW devuelve a sus eléctricos nombres que la gente conoce y en los que confía. El ID. Tiguan debería llegar al mercado antes de que acabe 2026, y se fabricará en la planta de Emden.

Las últimas fotos espía lo dicen todo: el recién llegado rompe con claridad con el ID.4 actual. Olvídate de la silueta suave, casi de monovolumen. En su lugar — una forma honesta de SUV: frontal más cuadrado, ópticas nuevas, otro capó, proporciones claras. De perfil se aprecian puertas nuevas y las clásicas manijas escamoteables. Volkswagen parece dar un paso atrás desde el futurismo invasivo hacia lo que sencillamente funciona. Y para un crossover de gran consumo esa lógica es mucho más rentable que empeñarse en parecer el «coche del futuro».

Y ahora lo importante — aquello que los propietarios aplaudirían de pie. Vuelven los botones físicos: el climatizador y parte de las funciones básicas recuperan teclas de verdad, bajo la pantalla y en el volante. Es la respuesta directa a años de críticas — la gente estaba cansada de manejar las cosas más simples a través de paneles táctiles y menús interminables. Así el ID. Tiguan no solo es más moderno, sino más cómodo en el día a día.

Bajo la carrocería está la plataforma MEB+. La misma que ya sostiene al nuevo ID. Polo y al renovado ID.3. Se esperan avances en todos los frentes: baterías, motores, autonomía, velocidad de carga — todo debería mejorar respecto al ID.4 actual. Como recordatorio, el ID.4 de hoy se ofrece con tracción trasera o total, de 190 a 299 CV y una gran batería de 79 kWh que da para hasta 572 km.

En Alemania parte ahora de 40.580 euros. El ID. Tiguan debería conservar esa practicidad — y sumar lo que a un índice numérico siempre le faltó: el vínculo emocional con una leyenda llamada Tiguan. Para Volkswagen podría ser justo el movimiento adecuado. El ID.4 fue un coche importante, pero su nombre y su imagen nunca tocaron la fibra.

Con el Tiguan la cosa cambia. El comprador ya sabe de antemano qué esperar de un coche así. Solo queda el pequeño detalle de demostrar que la versión eléctrica no será el mismo ID.4 con otra placa, sino un crossover de verdad maduro — con carácter familiar, ergonomía correcta y sin las decisiones polémicas que tanto irritaban.

Artículos recientes