Proyecto 91X: un hipercoche italiano en simulación
Descubre el Proyecto 91X de Angelelli Automobili, un hipercoche de circuito con opciones V8, V10 o V12, fabricación 3D y aerodinámica avanzada.
La empresa italiana Angelelli Automobili ha presentado el Proyecto 91X, un hipercoche orientado al circuito que rinde un claro homenaje al Porsche 918 Spyder, pero con opciones de propulsión más amplias. Los clientes pueden elegir entre motores V8, V10 o V12, en una producción limitada a solo 50 unidades. Además, los compradores obtendrán acceso a jornadas exclusivas en pista y programas de entrenamiento profesional.
Por ahora, el 91X existe solo digitalmente. Los desarrolladores muestran una simulación realista en una versión virtual del antiguo circuito de Top Gear en Dunsfold. El fundador Davide Angelelli explica que el proyecto implica cientos de horas de modelado 3D, trabajo con gemelos digitales y simulaciones de dinámica de carga, comportamiento del eje trasero, modos transitorios e interacciones de masas no suspendidas durante el frenado. El equipo ha registrado decenas de miles de kilómetros en pruebas virtuales y validación estructural.

Una característica clave de la ingeniería es la combinación de fabricación aditiva en titanio y un algoritmo propio llamado Alien Mesh Design. La empresa ya ha mostrado una pinza de freno de titanio con un buje integrado para su modelo D1. El chasis y componentes críticos del 91X están planificados para producirse mediante impresión 3D.
La aerodinámica está diseñada exclusivamente para uso en pista, con un alerón masivo y un divisor que generan hasta 1.600 kg de carga aerodinámica, junto con un Sistema AAA activo. La velocidad máxima declarada es de 350 km/h, aunque otras cifras de rendimiento no se han revelado.
A pesar del impresionante concepto, la gran pregunta es si el 91X llegará a materializarse en metal. La historia está llena de startups de hipercoches que desaparecieron tras lanzar renders y promesas. El sitio web de Angelelli enumera otros modelos, pero carece de detalles específicos. No obstante, el 91X sirve como ejemplo de cómo los hipercoches modernos nacen en simulación mucho antes de pisar la pista.