Mercedes-Benz ha emitido un llamado a revisión para algunos de sus SUV eléctricos G580 EQ debido a un posible problema en los elementos de fijación de las ruedas. La medida afecta a 3.734 vehículos del año modelo 2025, fabricados entre febrero de 2024 y agosto de 2025.

El origen del inconveniente está en el uso de tornillos de rueda diseñados para la versión con motor de gasolina del G-Class. En el modelo eléctrico, el mayor peso y par motor generan un estrés adicional que los componentes originales no fueron concebidos para soportar. Con el tiempo, estos tornillos podrían aflojarse, lo que en casos excepcionales podría derivar en el desprendimiento de una rueda y aumentar el riesgo de accidente. Es importante destacar que, hasta la fecha, no se han registrado accidentes ni reclamaciones de garantía relacionados con este defecto.

Mercedes-Benz ya ha desarrollado una solución: los concesionarios reemplazarán los tornillos sin costo alguno por un nuevo diseño de dos componentes específicamente homologado para cargas más elevadas. Estas piezas actualizadas ya se montan en los vehículos fabricados después de agosto de 2025.