En el Salón del Automóvil de Pekín 2026, Cadillac presentó el CT5 y su variante extrema, el CT5-V Blackwing, marcando un regreso significativo del auténtico placer de conducción y la potencia sin concesiones al mercado chino. Estos modelos son un verdadero regalo para los aficionados a los sedanes deportivos clásicos estadounidenses.

Cadillac CT5 en el Salón del Automóvil de Pekín 2026
© B. Naumkin para Tarantas.News

El CT5-V Blackwing monta el legendario V8 sobrealimentado de 6.2 litros (código LT4), que entrega nada menos que 668 CV y 893 Nm de par. Se asocia a un cambio manual de seis marchas o a uno automático de diez. Toda la potencia se envía a las ruedas traseras mediante un diferencial de deslizamiento limitado. Acelera de 0 a 100 km/h en solo 3,7 segundos y alcanza una velocidad punta de 322 km/h.

El Cadillac CT5 estándar tampoco se queda atrás en tecnología, con motores turboalimentados modernos y una generosa dotación de serie. No obstante, el Blackwing representa la cúspide de la ingeniería de la marca.

Cadillac CT5 en el Salón del Automóvil de Pekín 2026
© B. Naumkin para Tarantas.News

En el interior, ambos modelos presumen de un habitáculo premium, con materiales de primera, un sistema de infoentretenimiento avanzado y opciones de acabado exclusivas. Para los compradores más exigentes, un programa de personalización permite crear un vehículo único con colores y materiales a medida, subrayando el estatus del propietario.