Nadie esperaba esto de un coche que roza las tres décadas. Un viejo Volkswagen Passat B5 diésel acaba de marcar una autonomía al lado de la cual muchos coches modernos parecen auténticos pozos sin fondo. El youtuber alemán Offroadventure se subío a un Passat 1.9 TDI de 1998 y enfiló desde Hildesheim hasta el círculo polar, en el norte de Suecia — con un único objetivo: cubrir todo el recorrido con un solo depósito. Resultado: 2398 km en el cuentakilómetros y un consumo medio estimado de unos 3 litros de gasóleo cada 100 km.
El coche se preparó a conciencia. Del Passat se sacó todo gramo sobrante, se desmontaron las barras de techo y la antena, se cambiaron los filtros, se metieron aceites de baja viscosidad y se montaron neumáticos de baja resistencia a la rodadura — con la presión bastante por encima de lo habitual. Después llegaron algunos trucos aerodinámicos sencillos, incluidas llantas tapadas. Antes de arrancar, el depósito se llenó hasta arriba y se precintó — para descartar cualquier sospecha de trampa.
La ruta pasaba por Hamburgo, Dinamarca y el puente de Øresund hasta Suecia. El conductor mantuvo un ritmo constante, evitó acelerones inútiles y aprovechó el viento de cola siempre que pudo. Tras los primeros mil kilómetros, la media ya rondaba los 3 l/100 km. El piloto de reserva se encendió sobre los 2090 km — pero el Passat llegó al círculo polar por sus propios medios.