El Ford Mustang GTD vuelve a recordar que, en este tipo de coches, no solo importan la potencia, la aerodinámica y la ambición en pista. Un ejemplar del superdeportivo acaba de aparecer pintado en Brittany Blue — un tono sacado de la propia historia de Ford, que apareció por primera vez en el Mustang en 1967. Y en un GTD, no es una elección cualquiera del catálogo estándar.
Ford permite a sus clientes configurar su propio color. Y, si lo desean, bloquearlo para que ningún otro comprador pueda repetirlo. En el mundo del coleccionismo de alta gama, ese detalle convierte el coche en un auténtico one-of-one: no solo un Mustang raro, sino un Mustang con historia propia.
El Brittany Blue ya había regresado a los Mustang de serie. En el año modelo 2022 se ofreció sin coste adicional para el EcoBoost Premium con el paquete Coastal Limited Edition. En 2025 volvió con el Mustang 60th Anniversary Package — pero en cantidades estrictamente limitadas. Sobre el GTD, este azul suave funciona de otra manera: rebaja parte de la agresividad de la carrocería sin esconder los pasos de rueda ensanchados, las tomas de aire ni la postura orientada a la pista.
El programa de paleta ampliada ya ha demostrado lo distintos que pueden ser dos Mustang GTD. Han aparecido ejemplares en Cinnabar Orange — un naranja metálico profundo tomado del Aston Martin DB11. Y en Viola Parisfae, ese púrpura que aparece en el Lamborghini Aventador y el Huracán. Hasta el máximo responsable de Multimatic, la empresa que fabrica el GTD, eligió para su propio coche un dorado único — un guino al nombre interno del proyecto, Project Gold. Aquel coche tenía también su propia simbología: el chasis S084 hace referencia a 1984, el año en que se fundó Multimatic.
Frente a todo eso, el Brittany Blue parece más discreto. Pero en esa contención está precisamente lo interesante. Conecta al Mustang más extremo de la era moderna con la primera época del modelo, cuando el color ya formaba parte del carácter del coche. El Mustang GTD se creó para el cronómetro. Pero ejemplares como este recuerdan algo: a veces lo que da valor de colección no es un récord en pista — es el tono de pintura adecuado.