De la carrocería del Ferrari 599 GTB Fiorano solo sobrevivieron las puertas. Todo lo demás se rediseñó desde cero y se modeló a mano en aluminio. El resultado se llama Daytona Shooting Brake Hommage, un ejemplar único que exigió más de 15.000 horas de trabajo.
El proyecto del estudio Niels van Roij Design rinde homenaje al «Ferrari 365 GTB/4 Shooting Brake» de 1972, encargado por Luigi Chinetti Jr. y construido por el carrocero británico Panther Westwinds. El coche moderno no copia el original panel a panel — retoma la idea: un techo alargado, una cola cortada y un acceso poco convencional al maletero.
Atrás no hay un portón clásico. En su lugar, dos enormes paneles de cristal con apertura remota se levantan a cada lado sobre bisagras de aluminio mecanizado: por ahí el propietario carga el equipaje, mientras la luneta trasera permanece fija. Dentro, el cuadro de instrumentos se trasladó al centro del salpicadero, otro guiño al modelo de 1972.
El maletero está tapizado en fibra de carbono y cuero color coñac, con seis guías de aluminio grabadas. Los pilotos traseros se ocultan tras un panel de cristal continuo, y los faros delanteros se fabricaron con piezas compuestas impresas en 3D. Debajo sigue la conocida plataforma de motor delantero y V12.
El Ferrari 599 GTB de serie montaba un V12 atmosférico de 6.0 litros con 620 CV, capaz de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos. El estudio no ha revelado las cifras de este ejemplar en concreto, pero el medio «CarBuzz» habla de 612 CV y 608 Nm de par, con la caja manual de cinco velocidades original sustituida por una secuencial de seis. El precio del trabajo no se ha hecho público y no habrá un segundo ejemplar. Tampoco es, por cierto, un modelo oficial de Ferrari: Niels van Roij Design deja claro que solo transforma coches de sus clientes y no mantiene ningún vínculo con el fabricante del vehículo donante.