Suena a un detalle menor: polvo y hojas atascados entre los radiadores. Pero ahora se recomienda a los propietarios del Tesla Model 3 y el Model Y revisar esa zona con regularidad. Los especialistas del taller independiente EV Clinic advierten de que entre los intercambiadores de calor se acumulan, con los años, polvo, hojas, insectos y otros restos de la carretera, algo que no es tan inofensivo como parece.
La suciedad limita el flujo de aire y reduce la eficiencia de un sistema que no solo refrigera el habitáculo, sino también la batería de tracción, el cargador y la electrónica de potencia. El resultado no es solo un consumo energético algo mayor: en determinadas condiciones, lo que está en juego es la autonomía real.
EV Clinic recomienda una limpieza profesional cada 80.000-120.000 km. El trabajo lleva de dos a cuatro horas y cuesta unos 180 euros. Una salvedad importante: este intervalo y este precio no son un protocolo oficial de Tesla, sino una recomendación de un taller independiente.
Dicho esto, la documentación de servicio de Tesla sí incluye procedimientos para limpiar el radiador y el condensador con aspiradora y aire comprimido. El fabricante advierte expresamente del riesgo de dañar las finas aletas y exige respetar ciertas precauciones de seguridad, pero en el manual no aparece un intervalo de mantenimiento fijo. Tesla parece dejar esa decisión en manos del propietario.