Citroen acaba de mostrar a las familias justo lo que les faltaba en un crossover compacto. Las ventas del nuevo C3 Aircross Hybrid han arrancado en Japón, y la verdadera sorpresa no está bajo el capó, sino en el habitáculo: una configuración de tres filas y siete plazas, algo inédito en esta categoría. Citroen ha metido esa tercera fila en una carrocería de apenas 4.410 mm de largo, 1.790 mm de ancho y 1.660 mm de alto —la distancia entre ejes creció 65 mm hasta los 2.670 mm—.
La tercera fila son dos asientos que se pliegan de forma independiente. La segunda fila también se divide, así que el propietario elige entre llevar a siete pasajeros o liberar espacio de carga. Los asientos Citroen Advanced Comfort —normalmente reservados a las plazas delanteras— llegan ahora también a la segunda fila, algo poco habitual en este segmento. La suspensión incorpora los topes hidráulicos progresivos PHC de la marca, reservados hasta ahora a modelos más caros.
Bajo el capó hay un tricilíndrico turbo de 1,2 litros con 136 CV, combinado con un motor eléctrico y una caja robotizada de doble embrague de seis velocidades. Juntos, el sistema de 48 voltios entrega 145 CV. La tracción es solo delantera y no hace falta enchufe: este híbrido se autocarga. El consumo según el ciclo japonés WLTC se sitúa en 19,6 km por litro, unos 5,1 l/100 km —casi indecente para un crossover de siete plazas—.
El acabado Max añade llantas de aleación, asientos delanteros y volante calefactados, parabrisas calefactado, carga inalámbrica del móvil y acceso sin llave. El C3 Aircross Plus Hybrid de acceso cuesta 3.999.000 yenes (unos 26.700 dólares), y el Max, 4.350.000 yenes (unos 29.000 dólares).
Citroen ya había confirmado un encuentro internacional de 2CV en Alemania.