El grupo Volkswagen no solo está recortando su gama de modelos, está desmontando su propio catálogo de piezas. La compañía presentó un plan para reducir el número de modelos y variantes de componentes. Los objetivos forman parte del programa Group Target Picture 2030, publicado el 10 de julio junto con el informe del primer semestre de 2026.
El Grupo quiere reducir la diversidad de componentes en un 75% de media. Para el grupo de marcas de volumen, las variantes de la iluminación delantera se reducirán un 60%, los parachoques delanteros un 50% y los módulos principales de los asientos un 30%.
A las marcas premium les va aún peor. En el grupo premium, las variantes de volante deberían caer un 60%, las llantas un 50%. Y aquí viene lo más llamativo: los componentes de los asientos, incluyendo colores y materiales, se reducirán un 90% —el Grupo está tirando prácticamente todo su catálogo de opciones—.
Al mismo tiempo, el grupo Volkswagen planea recortar su gama de modelos hasta un 50% y centrarse en sus segmentos más rentables. Ya se había informado sobre los planes del Grupo de reducir el número de modelos, plataformas y arquitecturas electrónicas. Todavía no se han revelado los plazos de implementación para marcas y vehículos concretos.