El BMW Z4 ha abandonado el escenario, pero parece que era demasiado pronto para escribir su punto final. BMW ya había anunciado que la producción del roadster terminaría en marzo de 2026 y que la Final Edition sería su despedida. Sin embargo, la familia Bovensiepen, durante décadas detrás de Alpina, acaba de darle una segunda vida a su base técnica. El nuevo Spider es un modelo independiente de producción limitada con 435 CV, y solo se fabricarán 99 unidades.
La mayor sorpresa está bajo el capó. El BMW Z4 M40i europeo entregaba 340 CV y 500 Nm, mientras que el Bovensiepen Spider alcanza 435 CV y 580 Nm. Son 95 CV adicionales, casi un 28%, y el par aumenta en 80 Nm, un 16%. Y no se trata solo de una nueva calibración: los ingenieros han liberado el conducto de admisión, añadido un canal Ram Air específico, ampliado y optimizado el silenciador de admisión y revisado el sistema de escape deportivo.
Bovensiepen no se detuvo con el aumento de potencia. El roadster recibe amortiguadores recalibrados y muelles auxiliares más largos en el eje trasero. El Performance Package va todavía más lejos con un refuerzo inferior en forma de V y una tapa de aluminio para el diferencial trasero con aletas de refrigeración de mayor tamaño. De serie, la velocidad máxima es de 260 km/h, mientras que con el paquete el límite sube hasta 295 km/h.
El precio deja claro hasta qué punto el Spider se ha alejado de un Z4 convencional. En Alemania cuesta desde 115.500 € — unos 134,6 mil dólares. ¿Barato? Desde luego que no. Pero este roadster tampoco pretende ya ser un BMW corriente.
La cifra más intrigante ni siquiera son los 435 CV, sino las 99 unidades. Esa es toda la producción que Bovensiepen planea fabricar, y las primeras entregas se esperan para finales del primer trimestre de 2027. Ahora queda la gran pregunta: ¿estarán adjudicados los 99 coches antes de que las primeras unidades lleguen a sus clientes?