XEV presentó tres nuevas incorporaciones a la familia Yoyo en EICMA 2025, con el concept XEV Dune como gran protagonista. Este buggy eléctrico, pensado para incursiones ligeras fuera del asfalto, apuesta por una carrocería abierta, asientos deportivos de buen apoyo y neumáticos de gran perfil, un conjunto que lo convierte en uno de los estrenos más atípicos del salón.

El Dune apunta a los aficionados al ocio activo, pero mantiene la practicidad y el carácter sostenible de un eléctrico urbano. Junto a él debutan dos variantes del Yoyo —Pro Aura y Go—: la primera pone el acento en la personalización con paquetes gráficos distintivos, mientras que la segunda se presenta como la opción más accesible para el desplazamiento diario.

Los tres modelos comparten un sistema de intercambio rápido de baterías que permite la sustitución en cinco minutos, con hasta 150 km de autonomía y una velocidad máxima de 90 km/h. Con este planteamiento, todo apunta a que XEV tiene en el punto de mira los servicios de carsharing y las flotas corporativas.

En conjunto, estas novedades se perciben como apuestas sólidas para la movilidad urbana: compactas, tecnológicas y con un diseño bien resuelto. Se intuye una ambición clara por diferenciarse sin perder sentido práctico.