Renault ya no deja la transformación de sus furgonetas en manos de talleres externos. La marca lanza Converted by Renault — un programa que convierte furgones y chasis en herramientas de trabajo listas para usar directamente desde la línea de montaje. Transporte de personas o animales, construcción, servicio técnico, intervención de emergencia… todo bajo el mismo techo y con una única garantía de fábrica.
La lógica es sencilla, y Renault tiene los números para respaldarla: aproximadamente uno de cada dos vehículos comerciales que sale de la cadena vuelve a pasar por otra fase de adaptaciones para un uso profesional concreto. Los franceses han decidido eliminar esa segunda vuelta. El cliente pide la versión terminada al concesionario, la conversión se ejecuta con carroceros homologados, y el comprador obtiene tres cosas que las transformaciones convencionales rara vez ofrecen: plazos de entrega reducidos en un 30% de media, garantía de fábrica completa y mantenimiento de la parte transformada en la red Renault. Como añadido, la transformación se computa en el valor residual del vehículo.
Tres modelos clave entran en juego: Kangoo, Trafic y Master. La Kangoo recibe una versión con cabina profunda. La Trafic se ofrece en configuraciones de cinco y seis plazas para equipos. Y la Master despliega todo su arsenal: plataformas con bordes abatibles, basculantes, versiones con cabina ampliada y carrocerías de gran volumen. En 2027 se sumará al programa la Trafic E-Tech eléctrica — señal clara de que Renault quiere llevar la iniciativa a toda su gama eléctrica.
El montaje se hace donde se construyen las propias furgonetas: en las plantas francesas de Maubeuge (cuna de la Kangoo), Sandouville (Trafic) y Batilly (Master). Cuando las versiones estándar no bastan, Renault deriva el pedido a su filial Qstomize, que se encarga de estanterías, protección de carrocería, adaptaciones especiales y rotulación a medida del cliente.