Todos daban por hecho que Toyota se rendiría por fin a la electricidad. Pues no. Los japoneses recuperan el legendario MR2 — sin un solo kilovatio-hora en la receta.
El proyecto está en manos de la división de altas prestaciones Gazoo Racing, y el coche podría llegar al mercado a finales de 2028. Lo más llamativo: cero concesiones a la agenda eléctrica.
Bajo el capó respira un nuevo cuatro cilíndros turbo de 2,0 litros. El motor es modular — delantero, trasero o central según la plataforma. Una herramienta universal para toda una nueva era de deportivos Toyota.
Se espera que este motor sea más potente que los actuales atmosféricos 2,4 litros de Toyota — y que además cuele bajo los límites de Euro 7. Un pequeño milagro de equilibrio técnico. ¿Versiones híbridas más adelante? Posible — pero sin fanatismos.
La palabra clave del nuevo MR2 es peso. Toyota apunta a la franja de 1200–1300 kg. La arquitectura de motor central promete un reparto casi perfecto y una agilidad a la que los deportivos pesados de hoy ni siquiera se acercan.
Los nombres GR MR2 y GR MR-S ya están registrados en Japón y Australia. Prototipos camuflados ruedan en circuitos europeos. Y aquí viene el giro: entre los deportivos de 2026 y las novedades por llegar, el MR2 puede ser una rareza absoluta — un compacto de motor central, con combustión y un precio cercano a los 60.000 euros.