El preparador alemán ABT Sportsline sigue llevando las cosas al límite: otro RS7 Legacy Edition ha salido de su taller con 1000 caballos de potencia. El aspecto está a la altura: gris mate Daytona, llantas forjadas negras, pinzas de freno plateadas y un kit de carbono ampliado.
La base sigue siendo un Audi RS 7 Sportback con un V8 biturbo de cuatro litros. El motor de serie entregaba 600 caballos, pero tras el trabajo de ABT la potencia sube a 1000 caballos métricos — 736 kW — y 1150 Nm. El truco detrás de estas cifras es tan simple como radical: un sistema de inyección adicional de agua y etanol antes de las mariposas de admisión.
En cuanto a la aceleración, el preparador prefiere mantener el misterio. No se ha publicado ninguna cifra oficial. La única referencia disponible: el RS 7 Sportback performance de serie, con 630 caballos y 850 Nm, hace el 0 a 100 km/h en 3,4 segundos. Lo que 400 caballos extra hacen con esa cifra es pura especulación.
La carrocería suma un splitter delantero, molduras en los bajos y parachoques, ventilaciones en los pasos de rueda y carcasas de retrovisores en carbono. En el interior, cuero blanco con acabados grises, emblemas de la marca, nuevos detalles decorativos y piezas acabadas en fibra de carbono completan el conjunto.
Y ahí está la paradoja: bajo toda esta mecánica propia de un hipercoche se esconde un Sportback de cinco puertas totalmente práctico, con una fila trasera completa y un maletero de entre 535 y 1390 litros. Precisamente esa mezcla de potencia desmedida y practicidad cotidiana es lo que distingue a este proyecto de los superdeportivos de dos plazas.
ABT ya había presentado antes un Lamborghini Urus SE con 910 caballos de potencia.