Las cámaras de BMW ya pueden enviar hasta 120 segundos de vídeo de la carretera a los servidores de la compañía tras un solo evento. Y el cambio más delicado llega a mediados de septiembre: la grabación podrá transmitirse antes de difuminar dentro del coche los rostros y las matrículas. BMW quiere dar así a sus sistemas de asistencia material más «real» para aprender.
No se trata, sin embargo, de una vigilancia permanente. BMW insiste en que los datos solo se graban después de eventos activadores previamente definidos. Entre ellos están una advertencia o intervención del Emergency Brake Assistant, una maniobra evasiva repentina o la detección de un obstáculo inesperado. Junto al vídeo pueden guardarse datos de radares y sensores ultrasónicos, coordenadas GPS, hora de grabación, velocidad, ángulo del volante, posición del pedal de freno e información sobre iluminación y clima.
El gran cambio está en el tratamiento de la imagen. Desde abril hasta la transición gradual al nuevo sistema en septiembre de 2026, los rostros de otros usuarios de la vía y las matrículas se difuminaban, siempre que era posible, directamente en el vehículo antes del envío. Ahora la grabación original puede entrar primero en el entorno protegido BMW Blackbox, donde el software la analiza automáticamente. Si un desarrollador necesita acceder después a un clip concreto, los rostros y las matrículas deben difuminarse antes de reproducirlo.
Hay otra condición clave: la recopilación solo funciona con el consentimiento previo del cliente. Tras una transferencia correcta, BMW elimina los datos identificativos del vehículo, incluido el VIN, antes de que el material se utilice para desarrollo y análisis, mientras que la copia temporal se borra automáticamente del coche. La compañía también afirma que sus sistemas no están diseñados para identificar a peatones, ciclistas u otros usuarios de la vía.
El programa cubre actualmente los BMW iX3, i3, X5 y Serie 7 equipados con la versión necesaria de BMW Operating System X. En su comunicado oficial, la marca también menciona futuros modelos nuevos y actualizaciones de gama con los sensores y la arquitectura de procesamiento adecuados.
Aquí es donde el Software-Defined Vehicle deja de sonar a jerga de presentación. Un coche de producción ya no solo recibe actualizaciones OTA — con el consentimiento del propietario, también puede convertirse en una fuente de situaciones reales de tráfico que BMW utilizará para mejorar futuras versiones de ADAS y funciones de conducción parcialmente automatizada.
BMW señala que la recopilación de datos se está desplegando en Alemania y otros países del Espacio Económico Europeo de acuerdo con la legislación local. Por ello, la disponibilidad puede variar según el mercado, mientras que las mejoras de software entrenadas con datos de carreteras europeas podrían llegar después a otras regiones donde BMW mantenga esas funciones y las actualizaciones OTA.