BMW no se ha limitado a despachar otra tanda de coches rápidos — en Múnich han arrancado las entregas del Skytop, uno de los automóviles más raros y caros de toda la historia reciente de la marca. La primera unidad ya está con su propietario, y no fue entregada en la zona habitual de BMW Welt, sino dentro de la sala cerrada Exclusive Privacy Room — un espacio al que los clientes corrientes sencillamente no acceden.
La historia del Skytop empezó en 2024 en el Concorso d’Eleganza Villa d’Este. Por entonces era apenas un show car, un concepto, un ensayo cuidado ante las cámaras. Pero la reacción de la clientela rica fue tan intensa que BMW se atrevió con lo impensable — una serie de 50 unidades. Debajo está el M8, pero la carrocería se ha rehecho hasta volverse irreconocible: un descapotable de dos puertas con techo targa desmontable a mano, formado por dos paneles forrados en cuero.
BMW nunca ha confirmado un precio oficial — y eso también forma parte del juego. Según las fuentes, el Skytop ronda los 500.000 euros (cerca de 580.000 dólares o 42,3 millones de rublos al cambio actual del banco central). Si la cifra es correcta, el único BMW moderno más caro fue el 3.0 CSL, con un precio estimado de unos 750.000 euros. Pero a los compradores de este nivel no les importan ni los segundos del 0 a 100 ni la diagonal de la pantalla del salpicadero. Les importa otra cosa — la rareza, la historia y la certeza de que un coche así no se podrá repetir jamás.
La propia entrega es un espectáculo aparte. El paquete BMW Welt Exclusive cuesta 1.320 euros (alrededor de 1.530 dólares o 112.000 rublos). Incluye traslado con chófer, bebidas a la llegada, una presentación virtual, una zona de entrega exclusiva, una explicación detallada de las funciones del coche, una cena de cuatro platos, una visita a la fábrica de Múnich, acceso al Museo BMW y una visita a la sede de BMW Group Classic.
Y la Exclusive Privacy Room añade otros 249 euros (en torno a 288 dólares o 21.000 rublos). A cambio, el nuevo dueño dispone de 90 minutos a solas con su coche en un entorno privado, además de una grabación de toda la ceremonia. Para un coche corriente este ritual resultaría absurdo. Para el Skytop es casi obligatorio.
Y lo más interesante está por venir. BMW prepara el Speedtop — otra vez sobre la base del M8, pero ahora reinterpretado como un shooting brake de dos puertas. La tirada está limitada a 70 coches y todos están vendidos desde hace tiempo. Parece que en Múnich han dado con una veta inesperada de oro: ya no se trata de fabricar versiones más caras de modelos de serie, sino de vender pequeñas remesas de coches que el cliente compra no como medio de transporte, sino como un acontecimiento.