El monopolio productivo checo de Škoda se está agrietando de lado a lado. La marca ha lanzado oficialmente el ensamblaje en serie de su nuevo crossover eléctrico Epiq en la planta de Volkswagen Group Navarra, en Pamplona — y este es el primer Škoda de la historia fabricado en España. Es también el segundo proyecto de modelo europeo de la marca fuera de la República Checa, tras el Superb de la generación actual, que se ensambla en Bratislava.
El Epiq se une ahora a la gama compacta de eléctricos de la familia Volkswagen Brand Group Core: CUPRA Raval, Volkswagen ID. Polo y Volkswagen ID. Cross. La planta de Navarra fue durante décadas conocida como la casa del Volkswagen Polo, actualmente fabrica los crossovers de combustión Taigo y T-Cross — y ahora da un giro decidido hacia lo eléctrico.
El propio Epiq se presentó el 19 de mayo en Zúrich. Y el posicionamiento es contundente: el eléctrico más asequible que la marca haya fabricado nunca. El precio de partida esperado ronda los 26.000 €. El crossover se asienta sobre la nueva plataforma MEB+ y es el primer modelo que implementa por completo el lenguaje de diseño Modern Solid.
Los compradores tendrán a elegir entre varias baterías y motorizaciones, con potencias que van de 85 a 155 kW. Según la versión, la autonomía debería alcanzar unos 440 km. A eso se suma un paquete completo de asistentes a la conducción y sistemas de seguridad modernos. En el segmento de los eléctricos asequibles de 2026, el Epiq apuesta por tres cosas: precio, practicidad, fabricación europea. Simple. Claro. Y peligroso para la competencia.