Opel entrega su próximo SUV eléctrico a los chinos — y el emblema podría sonar conocido

Opel entrega su próximo SUV eléctrico a los chinos — y el emblema podría sonar conocido
B. Naumkin
Vlad Komarov
Autor: Vlad Komarov

Opel reordena su gama. Un crossover eléctrico totalmente nuevo, con tecnología Leapmotor. El nombre Antara podría regresar — pero el coche no se parecerá en nada al de antes.

Opel prepara una revolución — y no la lleva a cabo sola. El nuevo crossover eléctrico, llamado a convertirse en uno de los modelos clave de la marca a partir de 2028, se desarrolla junto al socio chino de Stellantis, Leapmotor. Así lo cuenta el español Motor.es. Y aquí viene lo curioso: Opel quiere colocar el coche entre el Frontera y el Grandland — justo en el hueco donde los alemanes llevan años perdiendo terreno.

El nombre todavía no está confirmado oficialmente. Pero la fuente apunta al regreso de una leyenda: Antara. Para Opel sería un movimiento elegante. Coger un emblema conocido y pegarlo en un coche completamente distinto. Ya no el SUV clásico de antes, sino un crossover eléctrico compacto con base técnica china.

Las dimensiones prometen ser contenidas. Longitud de unos 4,4 metros, 4,5 como máximo. La novedad será más compacta que el Grandland, que ha crecido visiblemente y ha asumido de facto el papel del modelo familiar grande. Antara (si el nombre vuelve) debe cubrir el segmento de masas — donde el comprador cuenta cada euro y mira autonomía, equipamiento y practicidad.

La base técnica anunciada es la plataforma Leap 3.5. De Leapmotor se esperan la arquitectura eléctrica, los motores, la gestión de energía y las baterías. Opel se queda con el diseño, los ajustes de chasis, la dirección y ese carácter propio al volante. El reparto clásico de una alianza moderna — los chinos ponen el hardware, los alemanes ponen la caligrafía.

El exterior debe seguir siendo puramente Opel. Los primeros indicios apuntan a una evolución del frontal Vizor: panel oscuro, faros integrados, sensores de asistencia ocultos y firma lumínica con el logo Blitz. Las manillas de las puertas se enrasarán con la carrocería. La silueta será más deportiva que la de un crossover familiar al uso.

La producción, según los planes preliminares, se organizará en Zaragoza, en la planta de Figueruelas. Para España es un proyecto importante: un eléctrico sobre plataforma conjunta Opel-Leapmotor dará carga de trabajo a la fábrica y la encajará en la nueva estrategia de Stellantis. Se espera una batería LFP con capacidad bruta de unos 70 kWh y una autonomía de algo más de 420 km. También se discute una versión con extensor de autonomía — EREV — que podría acercarse a los 1000 km de autonomía total. Pero esa variante aún no está confirmada.

El objetivo principal del proyecto es recortar los costes. Stellantis no recurre a Leapmotor por exotismo ni por una nota de prensa lustrosa. Necesita una plataforma más barata, desarrollo más rápido y un precio competitivo. Para Opel es especialmente importante: la marca tiene que reforzar su gama en Europa y dejar de perder clientes ante quienes ofrecen más batería y equipamiento por menos dinero.

Si el proyecto llega a serie como se anuncia, el nuevo Antara no será un ejercicio de nostalgia. Será el reinicio de Opel en el segmento más caliente del mercado. Y el éxito no dependerá del recuerdo de un emblema viejo — dependerá del precio, la autonomía y de cuán alemán logre seguir siendo un coche con alma china.

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