Ford Racing Parts acaba de recordar a los dueños del Mustang GT que 480 caballos bajo el capó eran solo el comienzo. Ya se pueden pedir cuatro paquetes FP800S para el Ford Mustang GT de la generación S650, y todos cuestan exactamente lo mismo: 18.500 dólares, sin importar la versión elegida.
El corazón del paquete es un compresor Whipple de 3,0 litros. Convierte al V8 de 5,0 litros de un atleta tranquilo en una auténtica bestia: hasta 810 caballos y 834 Nm de par. Eso sí, hay una trampa: sin el sistema de escape activo, el coche pierde 10 caballos y se queda en 800 hp. Y llenar el depósito con gasolina de menos de 91 octanos simplemente no es una opción.
Distinguir un Mustang normal de esta bestia sobrealimentada por Whipple depende del acabado: negro o bronce. Los compradores también pueden elegir entre la suspensión estándar o el sistema adaptativo MagneRide. El kit incluye semiejes reforzados, suspensión reajustada, llantas de 19 pulgadas, una nueva parrilla, gráficos y emblemas. Lo más importante: Ford aprobó oficialmente esta preparación para circular por carretera en Estados Unidos, siempre que cumpla con los requisitos de la EPA y el CARB. Nada de mercado gris: todo completamente legal.
Los neumáticos y el montaje no están incluidos en el precio, son un gasto aparte. Pero si se instala en un concesionario Ford o con un especialista certificado, el paquete incluye garantía de tres años o 36.000 millas, unos 58.000 km aproximadamente. No todos los fabricantes respaldan así a un monstruo de 810 caballos.