Lexus trae la octava generación del ES al mercado europeo. El sedán ha crecido, ahora ofrece versiones híbridas y totalmente eléctricas, y cubre parte del hueco que dejó la salida del LS.
El nuevo ES gira en torno al concepto de un sedán de negocios electrificado. Hay cuatro opciones de motorización: los híbridos ES 300h y ES 350h, más los eléctricos ES 350e y ES 500e. Los eléctricos montan tracción total, mientras que los híbridos se ofrecen con tracción delantera o total.

El ES 350e eléctrico desarrolla hasta 224 hp, mientras que el ES 500e tope ofrece hasta 343 hp con el sistema Direct4. Las baterías tienen una capacidad útil de 72 kWh y 71 kWh respectivamente, con autonomías de hasta 581 km y 529 km. La carga en CA admite hasta 22 kW, y la carga rápida en CC hasta 150 kW; una recarga del 10 al 80% tarda unos 30 minutos.
Los híbridos usan un motor de gasolina de 2.5 litros, eAxle y una nueva batería de iones de litio. La potencia total es de 196 o 247 hp. Esta parte de la gama es una opción más conocida para quienes aún no confían plenamente en la red de carga pero buscan una berlina grande y eficiente.

Entre el equipamiento destacan llantas de 21 pulgadas, un nuevo sistema multimedia con pantalla de 14 pulgadas, equipo de audio Mark Levinson con 17 altavoces, suspensión adaptativa, faro adaptativo, asientos con función otomana y un asiento del pasajero delantero abatible. En Norteamérica, el ES 350e eléctrico parte desde $48,795 (unos 3.5 millones de rublos) y el ES 500e desde $51,795 (aprox. 3.71 millones de rublos).
Lexus deja claro que no pretende que el ES sea solo otro sedán eléctrico. Está diseñado para transmitir amplitud, silencio y lujo, para quienes echan de menos las berlinas de representación tradicionales pero ya piensan en enchufar.