Ya está a la venta en Japón la Hilux completamente rediseñada. La pickup mantiene su esencia—construcción sobre bastidor, motor diésel y tracción a las cuatro ruedas—pero gana más confort, electrónica y sistemas de seguridad para el uso diario.
En Japón, la Hilux se ofrece en dos niveles de acabado: Z y Z Adventure. La Z base parte de 4.980.800 yenes (aproximadamente 31.200 dólares o 2,23 millones de rublos al cambio actual). La Z Adventure tiene un precio de 5.500.000 yenes (unos 34.500 dólares o 2,46 millones de rublos). En un mercado donde las pickups siguen siendo un nicho, Toyota apunta no solo al trabajo, sino también a estilos de vida activos: escapadas de fin de semana, transporte de equipo y una imagen todoterreno.

El diseño sigue el concepto Cyber SUMO. En el frontal, hay una postura imponente, una parrilla grande, guardabarros pronunciados y un parachoques prominente. La Z Adventure se ve más robusta con un elemento frontal inferior diferente y una barra deportiva detrás de la cabina. Las dimensiones son 5.325 mm de largo, 1.885 mm de ancho y 1.865 mm de alto. La caja de carga está separada de la cabina, con una capacidad de carga útil de 500 kg y una altura de carga de 845 mm con el portón trasero abierto. Se han añadido estribos laterales en la parte trasera para facilitar el acceso a los objetos en la caja.
La mecánica es sencilla, pero esa es precisamente su fortaleza. Bajo el capó hay un turbodiésel de 2.8 litros (1GD-FTV) acoplado a una transmisión automática de seis velocidades (6 Super ECT). La tracción es mediante un sistema de cuatro ruedas motrices de tiempo parcial. El equipamiento de serie incluye Multi-Terrain Select y Multi-Terrain Monitor para ayudar a la pickup a enfrentarse con confianza a diversas superficies.
Se ha mejorado el bastidor: los largueros laterales son de acero más grueso y se han añadido 36 puntos de soldadura adicionales en el piso. Esto debería reducir las vibraciones y el ruido, además de mejorar la estabilidad en carretera. La suspensión se ha recalibrado y ahora cuenta con un sistema de dirección asistida eléctrica que facilita las maniobras a baja velocidad y amortigua los impactos todoterreno. Un freno de estacionamiento electrónico permite una función de retención en el tráfico para el control de crucero adaptativo.

En el interior, el tablero es horizontal, hay una pantalla central de 12,3 pulgadas y los grupos de control están separados lógicamente: controles de conducción en un área, clima y navegación en otra. Toyota Safety Sense se ha mejorado con Proactive Driving Assist y una mejor prevención de colisiones en intersecciones. También están disponibles navegación conectada, Help Net y actualizaciones inalámbricas a través de un módulo DCM.
El objetivo de ventas en Japón es modesto: 690 unidades mensuales. Pero la nueva Hilux es importante no por su volumen: Toyota demuestra que una pickup puede seguir siendo una herramienta honesta sobre bastidor, actualizada no con suavidad por moda, sino con comodidad para la vida real.