Apenas se había retirado la cubierta del Amarok W600 cuando Walkinshaw ya insinuaba el próximo paso. Volkswagen Commercial Vehicles Australia ha admitido que la nueva pick-up podría recibir paquetes adicionales de su socio australiano. En la presentación, los representantes de la marca aseguraron que la compañía está estudiando futuras mejoras. Concreto, todavía nada. Pero ese «todavía» suena cargado de intención.
Bajo el capó del W600 hay un V6 turbodiésel 3.0 que entrega 184 kW y 600 Nm. Las mismas cifras que el resto del Amarok. El responsable de producto de VCVA, Michael Cenci, recordó lo evidente: Walkinshaw es una marca de prestaciones, y el desarrollo de motores es su hábitat natural — desde los tiempos de HSV. Oficialmente no hay ningún incremento de potencia sobre la mesa para el W600. Pero Walkinshaw Performance ya vendía en su día un kit «680 Power-Up» para el anterior W580, que llevaba el par máximo a 680 Nm. La indirecta no puede ser más clara.
Y no es solo cuestión de motor. En el lanzamiento, los periodistas detectaron un prototipo preserie con frenos enormes detrás de llantas de 20 pulgadas con otro diseño — claramente no las de producción. El director de marca de VCVA, Nathan Johnson, explicó que unos frenos reforzados podrían no ser imprescindibles para cada comprador del W600. Pero sí podrían ofrecerse como accesorio o como upgrade. ¿La lógica? Una opción de fábrica convertida en opción de concesionario.
Según Johnson, Volkswagen y Walkinshaw ya están tanteando otras direcciones para el modelo. Las piezas de tuning se venderían a través de la red de concesionarios o se montarían en el mercado de accesorios. Es decir: el W600 básico es solo el punto de partida. ¿Hasta dónde llevará la alianza australiana a la pick-up de aquí a la próxima actualización?