El fastback eléctrico que los compradores canadienses no veían en los concesionarios desde hace dos años por fin está de regreso. El Polestar 2 vuelve a Canadá — y no por casualidad. Después de que Ottawa rebajara su demoledor arancel del 100 % sobre los vehículos eléctricos fabricados en China hasta un mucho más llevadero 6,1 %, la marca sueca consigue su segunda oportunidad con un coche que los concesionarios locales se vieron obligados a retirar del salón en 2024.
El regreso completa la gama canadiense de Polestar hasta llegar a un trío redondo — el 2 se sitúa ahora junto al Polestar 3 y al Polestar 4. El precio arranca en 69.900 dólares canadienses (unos 50.223 dólares estadounidenses), y la oferta es deliberadamente simple: una única versión Long Range Dual Motor, sin juego de configurador. Lo importante ya viene de serie.
¿Y qué hay de nuevo para el año-modelo 2027? La gran novedad se esconde donde casi nadie piensa mirar — bajo el embellecedor del salpicadero. El sistema multimedia ahora lo gobierna un flamante procesador Qualcomm Snapdragon. Polestar promete lo que los EV suelen fallar: respuesta instantánea, carga ágil de aplicaciones y una interfaz que de verdad parece fluida.
La marca ha reducido el proceso de compra al hueso. De serie ya están los paquetes Pilot, Plus y Climate, las llantas Aero de 19 pulgadas y la elección entre cinco colores de carrocería. Nada de hoja de opciones de tres páginas. Coges las llaves y arrancas.
Y hay con qué arrancar. La mecánica Long Range Dual Motor entrega 310 kW — son 421 CV esperando bajo el pie derecho. De 0 a 100 km/h en 4,5 segundos. Autonomía EPA hasta 447 km. No es récord, pero son cifras honestas para un fastback eléctrico que acaba de salir del tanatorio del mercado canadiense.