Mazda no se rinde. Y, está claro, no piensa hacerlo. Para el año modelo 2027, el MX-5 recibe otra tanda de retoques — nada cosmético, sino un afinado milimétrico sobre un coche que hace tiempo se convirtió en leyenda.
El roadster debutó en 1989, y los japoneses han pulido cada generación con una precisión casi obsesiva. La cuarta generación actual, la ND, llegó en septiembre de 2014 — doce años, una eternidad para cualquier coche moderno. Pero Mazda se niega tajantemente a sepultarla. En lugar de cambiar de generación, recibe retoques anuales que mejoran al MX-5 año tras año.
La gran novedad técnica vive bajo el capó. El 1.5 Skyactiv-G atmosférico ha arañado cuatro caballos más: de 132 CV pasa a 136. El par sube de 152 a 155 Nm. Cifras modestas — pero esa no es la cuestión. La cuestión es que Mazda sigue desarrollando un motor atmosférico en una época en la que todos los demás se pasan al turbo y a los electrones. Y, de paso, el consumo cae de 6,3 a 6,1 l/100 km. Driver Attention Alert ya es de serie.
El acabado Homura recibe un verdadero paquete de chasis — amortiguadores Bilstein, barra delantera, llantas RAYS de 16 pulgadas en negro. Los Recaro y los Brembo siguen ahí. Por encima de todo, Mazda lanza una nueva versión tope Yakudo — exclusiva del Roadster con capota de tela. Pinzas Brembo plateadas, acentos exteriores plateados, capota gris claro, Alcantara por el habitáculo, emblemas específicos en las aletas, alfombrillas iluminadas y llave plateada. Los japoneses saben cómo perderse en los detalles.
Otra novedad es el color Zinc Green. Mazda lo presentó en mayo en el encuentro de fans del MX-5 en Karuizawa. Al sol, intenso y con capas; a la sombra, mate, casi industrial. Nada que ver con aquel «verde Miata» estridente de antaño — es otra historia completamente.
En Europa, el Mazda MX-5 Roadster Prime-Line parte de 46.240 euros. La nueva Yakudo está tasada en 54.140 euros. Entre medias se sitúan Exclusive-Line, Kazari y Homura. El MX-5 RF con techo rígido plegable arranca en 48.740 euros. Entre los deportivos de 2026, el MX-5 conserva su fórmula esencial — ligero, compacto, sin turbo. Y con caja manual. Recuerden esto. Coches así casi ya no quedan.