MINI acaba de convertir la personalización, antes una simple opción de compra, en un servicio que puede alcanzar a los propietarios años después de haber salido del concesionario. El programa Mod My MINI ha arrancado en la India para las familias Cooper y Countryman: los propietarios ya pueden cambiar el acabado del techo, las carcasas de los retrovisores, los alerones e incluso las pinzas de freno de un coche que ya tienen, a través de la red oficial de concesionarios.
Hay más de 100 tonos clásicos de MINI para elegir, además de calcomanías temáticas y accesorios originales. Según el fabricante, solo la combinación de estas opciones abre la puerta a más de 2,5 millones de combinaciones posibles.
Para el propietario de un coche más antiguo, hay un detalle que pesa más que cualquiera de esas cifras. Todo se gestiona a través de un concesionario autorizado, así que no hace falta llevar el coche a un taller de tuning externo. MINI respalda además las calcomanías oficiales con una garantía de 24 meses desde la fecha de instalación. El comunicado no aclara si ese mismo plazo cubre también la repintura, las pinzas de freno y el resto de los accesorios. ¿Casualidad? Más bien un marketing que todavía no quiere prometer más de lo necesario.
El programa funciona a través de 17 puntos de venta de MINI en 16 ciudades indias, mientras que la red de posventa de BMW Group India cuenta con 51 puntos en 36 ciudades. El precio de la personalización en sí todavía no se ha hecho público, lo que dificulta saber cuánto compensa realmente el respaldo de fábrica frente a un buen preparador independiente.
MINI ya había devuelto antes el aspecto de una leyenda del rally a tres modelos actuales a la vez.