Es casi una ironía. Hace poco, Dinamarca, junto a Suecia, Finlandia y Noruega, exigía que Bruselas examinara con lupa el Full Self-Driving de Tesla. Hoy, el regulador danés ha estampado su firma bajo la autorización. El país se convierte en el cuarto de Europa que deja a FSD Supervised circular por sus carreteras. En apenas ocho semanas.
Antes de Dinamarca, dieron luz verde Países Bajos, Lituania y Estonia. Y el patrón se repite: un país aprueba, los vecinos siguen.
Las dudas eran ruidosas. Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega cuestionaban públicamente FSD a nivel europeo — excesos de velocidad, comportamiento en carreteras heladas, el propio nombre Full Self-Driving sonando más audaz que las capacidades reales del sistema. Y ahora Færdselsstyrelsen, ayer entre los escépticos, reconoce la aprobación provisional emitida por el neerlandés RDW el 10 de abril. Y no solo reconoce — la agencia subraya que ella misma revisó la documentación técnica.
Y traza enseguida una línea clara. Sin ilusiones.
«El sistema no convierte el coche en autónomo. El conductor sigue siendo plenamente responsable del vehículo».
Esa es la frontera de la que a Tesla no le gusta hablar en voz alta. FSD Supervised sigue siendo un sistema de Nivel 2 — no un chofer robot. Conduce, frena, cambia de carril, gira. Pero las manos en el volante y la vista en la carretera son innegociables.
La suscripción europea cuesta 99 euros al mes. Para quienes compraron Enhanced Autopilot en su día, el precio baja a 49 euros. Mientras tanto, Tesla está lanzada en Dinamarca: 1.751 matriculaciones en mayo, un 136 % más que un año antes. La demanda existe.
Pero toda la construcción pende de un hilo. Si la Comisión Europea acaba rechazando el sistema, la aprobación provisional neerlandesa expira a los seis meses — y con ella se derrumban los visados nacionales. Los cuatro. Y todos los futuros.
Mientras Mercedes-Benz y BMW se retiran del Nivel 3 en Europa, la estrategia de Tesla parece más simple y más barata: menos promesas legales, más funciones bajo la responsabilidad del conductor. Mercedes ya ha pausado Drive Pilot para los próximos restylings de Clase S y EQS, BMW ha enterrado Personal Pilot L3. Tesla va por otro camino — y por ahora más rápido.
Pero la verdadera prueba no será en Copenhague. Ni en La Haya. El voto de la Comisión Europea decidirá por qué carretera irá toda Europa.