Volkswagen ha encontrado la forma de convertir una de las piezas menos vistosas del compartimento del motor en un arma contra las lesiones en los accidentes. Uno de los soportes más comunes del grupo motopropulsor podría pasar a formar parte de la seguridad pasiva del coche — en un choque frontal severo, la pieza no se limitaría a romperse bajo carga, sino que se deformaría de una manera predeterminada, orientando el desplazamiento del motor y reduciendo la fuerza transmitida al habitáculo.
Y no se trata solo de una idea sobre el papel. El desarrollo ya ha superado con creces la fase de una simple solicitud de patente: según el registro de la Oficina Alemana de Patentes y Marcas, Volkswagen presentó la solicitud el 17 de abril de 2025, la decisión de conceder la patente se tomó el 4 de mayo de 2026, y el documento DE102025115270B3 se publicó el 13 de agosto. El titular registrado es Volkswagen AG.
Se trata de un soporte llamado pendular, que limita el desplazamiento del grupo motopropulsor bajo el efecto del par motor. La diferencia está en que Volkswagen no deja su comportamiento en un choque al azar — la forma en que se deforma está definida de antemano. Según CarBuzz, en un choque frontal el motor podría desplazarse hacia atrás sin un movimiento ascendente indeseado y, en ciertos escenarios, bajar en su lugar, disipando parte de la energía del impacto al doblar su propio soporte.
¿Coincidencia? No del todo. La idea de usar la trayectoria del grupo motopropulsor como elemento para controlar las consecuencias de un accidente no es nueva — en la documentación de patente de Nissan para otro esquema pendular se menciona explícitamente el control del comportamiento del grupo motopropulsor en un choque frontal. Así que el verdadero giro de Volkswagen está más en lograr que una pieza ya conocida se deforme de forma predecible que en inventar el principio en sí.
El diseño tiene también un segundo efecto calculado. El soporte puede ajustarse para que conserve su forma por debajo de un determinado umbral de carga — lo que permite separar un choque realmente grave, donde la deformación controlada resulta útil, de un golpe menor, tras el cual dañar innecesariamente los soportes solo encarecería la reparación.
La patente, sin embargo, no confirma que la solución vaya a aplicarse en los Volkswagen de serie. El siguiente hito realmente importante será que este soporte aparezca en la documentación técnica de una plataforma o modelo concretos — solo entonces se podrá hablar de que la construcción pasó de la cartera de patentes a la línea de producción.